Definitivamente, A.K. atraviesa una muy buena racha últimamente.
El show de la semana pasada fue mi favorito en meses, y este lunes 23 de Marzo, de nuevo, vivimos una noche memorable.
Muchas caras nuevas, pero también multitud de estrellas antikaraokianas pasaron por el escenario de Apolo durante las más de tres horas que duró el show.
Rachel inició la ceremonia cantando un clásico que solía interpretar Brenda Lee en los 60, The Letter. Siguió con Break On Through de The Doors, y a continuación empezó el desfile de personajes.
La gran sorpresa fue el retorno del gran Steve Esposito, estrella consagrada de Anti-Karaoke que últimamente vemos poco en el show, pero cuyas actuaciones son siempre jodidamente enormes.
Durante unos minutos, este hombre convirtió A.K. en un antro hardcore neoyorquino con una interpretación matadora de Freedumb de Suicidal Tendencies.
Esposito hizo crowd surfing un par de veces durante su actuación, y abandonó el escenario con una amplia sonrisa en su rostro, consciente de que había reinado.
Ojalá volvamos a verle pronto de nuevo dejándose la piel en el escenario de Anti-Karaoke.
Dani Metal, una de las nuevas estrellas del show, fue otro de los grandes triunfadores de la noche con uno de los momentos más arena rock de este A.K.
Su interpretación de I Want It All de Queen levantó a todo el público. Brillante.
Miriam Eynometoques, recién llegada de Asturias, rindió tributo a Jello Biafra con una buena versión del clásico de Dead Kennedys Too Drunk To Fuck.
Aplastante actuación de Chilo El Heavy, otra de las nuevas estrellas de Anti-Karaoke.
Su Sad But True hizo temblar Apolo. Grande, muy grande. Como dirían Vandenberg: Pedal to the Metal!!!
El nivel fue extraordinariamente alto durante toda la noche, pero Rocko no tuvo problemas para destacar por encima de casi todos los performers y se llevó una de las ovaciones más masivas de la noche.
Fue excitante ver a cuatrocientas personas cantando Somebody To Love de Queen con él. De nuevo, otro momento de puro arena rock.
Y siguiendo con actuaciones para el recuerdo, Barbarah se dejó el alma con un conmovedor The Show Must Go On, también de Queen, que emocionó al público.
Esta mujer, definitivamente, es una estrella.
En la primera mitad del show, Rachel cantó el inmortal himno de Bon Scott Whole Lotta Rosie.
Pietro, un tipo de Parma, Italia, ofreció una interpretación muy pasional de Rock and Roll All Night de Kiss.
Es increíble las tablas que ha adquirido Blimunda en directo desde que empezó a venir al show hace ya mucho tiempo.
Recientemente, un colega mío acudió a A.K. por primera vez en meses y comentaba que la interpretación de My Michelle que ofreció Blimunda aquella noche fue lo mejor del show. En esta ocasión, el tema elegido fue Lit Up de Buckcherry, y de nuevo estuvo increíble.
Gran retorno de Sarduster a A.K.
Con look de cock-rocker y ganas de darlo todo en ese escenario, cantó uno de los grandes standards del show, Born To Be Wild de Steppenwolf.
Violant Guañabens estuvo extraordinaria con su precioso homenaje a Janis Joplin.
Luciendo plumas en su cabello como Janis, cantó Piece Of My Heart y dejó a la audiencia sin habla con su increíble voz.
El momento Vegas del show, cuando Rachel cantó New York, New York, fue recibido por el público con el entusiasmo habitual.
Simis aportaron un poco de nostalgia kitschy 80s con el tema central de la peli Flashdance.
Siempre es cómico contemplar a rudos rockeros entre el público coreando temas poppies de Irene Cara o Village People como si fuesen himnos de Metallica. Esa es una de las cosas que hacen grande a este show, aparte del buen ambiente que hay siempre entre el público, no existen prejuicios estúpidos.
Obviamente hay límites, nunca escucharéis a Robbie Williams o los jodidos Hombre G en Anti-Karaoke, pero Irena Cara, The Weather Girls o Abba, conviven sin problemas en A.K. con Dead Kennedys, Motörhead o Pantera.
Danglam demostró, una vez más, que es uno de los grandes showmen de A.K.
Brillante ese Dancing With Myself de Billy Idol con un estilo stoniano típico de Danglam.
Vato y un colega suyo también destacaron de manera espectacular esa noche con el Basket Case más adrenalínico que hemos podido escuchar en mucho tiempo.
Ese fue otro de los momentos especialmente enérgicos del show.
Deirdre dejó claro, por si alguien no lo tenía claro, que es otra de las grandes performers del show.
Hacía tiempo que no imponía su ley en el escenario de A.K. y su retorno fue muy potente. En esta ocasión cantó Chop Suey de System Of A Down.
Iván también se decantó por otro de los temas más populares de System Of A Down, Toxicity, y como es habitual en él, descargó toda su furia escénica y se llevó otra de las grandes ovaciones de la velada.
Danny B cantó el viejo clásico de Otis Redding Hard to Handle en versión Black Crowes.
Nurrr nos recordó que hace muchos, muchos años Bon Jovi llegaron a grabar algunas buenas canciones.
Siempre es un placer escuchar Livin On A Prayer en el show.
Impecable versión del himno zeppeliniano Black Dog a cargo de la siempre talentosa Helena, otra de las voces privilegiadas del show.
Por primera vez en Apolo, el público contempló cómo la insufrible Shakira se transformaba en una Sinead OConnor llena de odio ante sus ojos, y cantaba el Nothing Compares 2 U con más fuck yous que hemos escuchado hasta el día de hoy.
En el momento clave del número, Rachel caracterizada como Sinead, rompió fotos del Papa Ratzinger, El Dalai Lama y Woody Allen.
Private Rogers, estrella de A.K. Madrid, debutó en Apolo con uno de sus temas clásicos, Buddy Holly de Weezer.
Tan característicos de Anti-Karaoke como los bailes jaggerianos de Danglam o los calzoncillos de Fabri, son los pogos de El Idolo de Argentina.
Esta vez, jizo cantar a cuatrocientas personas aquello de Hey! Ho! Lets Go con el himno definitivo del Punk Rock, Blitzkrieg Bop.
Otros temas que escuchamos esa noche: Hell Bent For Leather de Judas Priest (muy grandes El Pirata del Caribe y Mr. Eddie Harris!),
Somebody Told Me de The Killers (Gerard),
Thunderstruck de AC/DC (Uri Barambamburi),
Twist & Shout de The Beatles (Elena, Danny & Tati), More Than A Feeling de Boston (Prades), Time Warp de Rocky Horror Picture Show (Pin y Pon),
y Eye Of The Tiger de Survivor (Geo).
La recta final del show fue muy excitante. Rachel cantó Ace Of Spades de Motörhead, cubierta de compresas.
Seguidamente Lord Vader reinó con un Highway To Hell tremendamente festivo, que coreó todo el público.
Y para finalizar, otro Killing In The Name de R.A.T.M. demoledor a cargo de Fabri, Iván y la sala al completo.
Kids In America cerró otra de esas noches que no dejan indiferente a nadie.