
La cola de público que aguardaba en la calle Jardines minutos antes de que se abriesen las puertas de El Sol la noche de Anti-Karaoke Halloween ya anticipaba algo grande.

Entre los ansiosos soldados antikaraokianos podíamos ver a Leatherface, Freddie Mercury, el Ratoncito Pérez, monjas, piratas, sujetos enmascarados
Veinte minutos después, Rachel daba la bienvenida a un público que estaba deseando vivir una de las noches más locas del año.

El tema elegido por Rachel para la ocasión difícilmente podría haber sido más festivo: Surrender de Cheap Trick.

El legendario himno de Rick Nielsen y Robin Zander dio paso a un hit más actual, Seven Nation Army de White Stripes, y dio comienzo el desfile de personajes por el escenario de El Sol.
Uno de los primeros
en sorprender fue
Lizard King Mercury,
ataviado con el atuendo que usó Freddie en la gira de
A Kind of Magic.
Tras juguetear un poco
con la audiencia, intercambiando aullidos
y gorgoritos,
como Freddie en
sus días de gloria,
Lizard King nos deleitó
con una fantástica versión
de
Under Pressure.
Gilda también actuó en los primeros minutos del show y se decantó por otro clásico de Queen: Bohemian Rhapsody.
Curiosamente, en esta ocasión la gente tardó en apuntarse más de lo habitual para cantar, y Rachel decidió castigar al público cantando Careless Whisper de George Michael mientras comía un plátano, en uno de los momentos más surrealistas y graciosos de la noche.
Mi actuación favorita de la velada la protagonizó una espectacular Susie Esposito. Su interpretación de Cry Me A River de Julie London nos dejó a todos sin habla. Memorable. Absolutamente memorable.

Mientras duró la canción, Suzie nos llevó directamente a Broadway. Cuánto talento y cuánto carisma. No voy a decir nada más, porque no haría justicia a su performance. Simplemente echad un vistazo al video y juzgad vosotros mismos.
La actuación de Parker Lewis fue otro de los momentos álgidos de la noche.

Disfrazado como Flavor Flav de Public Enemy, con un gigantesco reloj colgando del cuello, nos golpeó en la cara con un Bring The Noise en versión Public Enemy & Anthrax, realmente explosivo.
Tirito Trawn logró lo inimaginable: cantar correctamente Friday Im In Love de The Cure.
Tradicionalmente, ese es uno de los temas que siempre termina en desastre, hasta el punto de que Rachel lo había retirado del show, harta de sufrir actuaciones catastróficas. Pero en esta ocasión, Tirito demostró que todavía hay esperanza para ese tema.
Teniendo en cuenta que se trataba de un A.K. especial Halloween, La Duquesa de Alba debía reaparecer en el escenario de El Sol por fuerza.

Mientras sonaba la tétrica intro de Carmina Burana, Rachel salió a escena caracterizada como La Duquesa.

Moviéndose con dificultad, arrastró el atril hasta un lado del escenario y seguidamente anunció que estaba decidida a casarse con su novio, doscientos años más joven que ella, a pesar de la oposición de su familia, e invitó a todo el público a la boda.

La ovación de las masas no se hizo esperar, y La Duquesa nos deleitó con un My Way en versión Sid Vicious tremendamente surrealista y Lynchiano.
El Inquebrantable McGinty, convertido esa noche
en El Inquebrantable McPérez, salió a escena disfrazado como el Ratoncito Pérez,
con grandes orejas
y una cola colgando
de su trasero, que según dijo era más pequeña que
su cola frontal.
Y como no podía ser de otra forma, impuso su ley sobre el escenario con un Give It Away de los Red Hot Chili Peppers extraordinariamente enérgico.
Muy grande.
Vips Club Lady, acompañada por sus dos coristas, ofreció una versión de These Boots Are Made For Walking de Nancy Sinatra, muy cachonda.
Entre los grandes triunfadores de este A.K. debemos citar sin duda a Spanish Tony Sánchez, que puso a cien a todas las mujeres de la sala y probablemente a algunos tipos también, con un Lust For Life de Iggy sleazy y guarro como pocas veces se ha visto en A.K.
En un número directamente inspirado en el incidente de Iggy y la manteca de cacahuete en el ya lejano Cincinatti Pop Festival, Spanish Tony Sánchez se puso un guante de goma, metió la mano en un pote de salsa marinara (!) y restregó la salsa por su torso desnudo y su rostro. Muy divertido también cuando vació en sus partes lo que quedaba de una botella de cerveza. Si a eso le sumamos su ya célebre carisma escénico, está claro que esa noche iba a tener pocos rivales sobre el escenario.
La Abogada del Diablo acudió a la sala disfrazada de monja y ofreció una versión de Goove Is In The Heart de Deee-Lite muy sexy.

Elde Lasfotos protagonizó uno de los momentos más divertidos de la velada, cuando sacó a escena a varias chicas de las primeras filas mientras cantaba "Are You Gonna Be My Girl?" de Jet y las sedujo a gritos ante 600 personas. Delirante.
El número etílico del show fue especialmente festivo esta vez. Tuvo mucha gracia ver a Rachel lanzando Jack Daniels a la gente de las primeras filas, muchos de ellos disfrazados, mientras cantaba New York, New York.

Uno no tiene muchas oportunidades de ver al Ratoncito Pérez bebiendo Jack Daniels como Keith Richards.

Kim Chee, uno de los miembros de Máquina Perfectamente Engrasada, nos recordó la grandeza de Van Halen con su gran hit de 1984 Panama.

Dios salve a VH! Seguiremos rezando para que Diamond Dave y Eddie Van Halen se animen a incluir España en su futura gira.
Hacía tiempo que no veíamos a Natural Color en el show y su actuación de retorno fue inmejorable: nada menos que un Should I Stay Or Should I Go? de The Clash coreado por 600 personas. Gran momento.

Y qué podemos decir de la siempre enigmática RRR. Con el cable del micro enrollado en su brazo y la mirada más intensa que vimos esa noche en A.K., esta mujer sedujo al público como sólo ella sería capaz de hacerlo. Muy brillante ese Enter Sandman de Metallica cargado de actitud, en una actuación llena de magnetismo y misterio. We love you, RRR.
Hacía probablemente un año que Rachel no encarnaba a su personaje más histriónico, Salvador Dalí Parton, y la verdad es que ésta era la noche perfecta para recuperarlo.

Luciendo orgullosa su pelucón Country & Western y su bigote surrealista, Salvador Dalí Parton dejó que sus pechos fuesen desenrollados por dos fieles ayudantes, hasta llegar al final de la sala, mientras cantaba Ring Of Fire de Johnny Cash.
Un tipo que se hacía llamar Tano Darias, rememoró la magia de aquellos Guns NRoses sucios y primitivos de Appetite For Destruction, con el clásico Mr. Brownstone.
Remember My Member se decantó por un hit 90s: Bullet With Butterfly Wings de Smashing Pumpkins.
Sería difícil imaginar A.K. Madrid sin los siempre sorprendentes números del Ginecólogo de Nicole Kidman.

En esta ocasión, interpretó el bonito hit de Roxy Music More Than This, con kimono japonés, mientras repartía rosas entre el público.
El número terminó con el Ginecólogo y Juanita Calamidad bailando en escena como si estuviesen en un club lounge de los años 40.
Juanita, por su parte, también cantó en este A.K. Excelente su versión de I Will Survive, tantas veces masacrada en directo por ñoñas y ñoños que carecen del talento y la actitud de nuestra Juanita.

Seguro que Roser, estrella de A.K. Barcelona y gran fan de ese tema, habría disfrutado su interpretación.
Y hablando de estrellas, no podemos olvidar ese I Wanna Be Your Dog tan cachondo y enloquecido con el que nos obsequió Uvejo RnR, que finalizó la canción fornicando con el suelo, poco antes de ser atacado por Rachel.

Uvejo rules!!!
Prima de Supagroup
y Downtown Danny cantaron
un tema que no recuerdo
haber escuchado jamás en
Anti-Karaoke:
Up Around The Bend
de Creedence Clearwater Revival.
Soberbia la actuación de Beltri. Luciendo peluca y camisa 60s, se metió en la piel de Robert Plant para interpretar el viejo himno de Zeppelin. Black Dog.
Poco antes de que el show llegase a su fin, Los Lemis se dejaron la piel con una de las versiones más viscerales y furiosas que hemos escuchado de God Save The Queen de Sex Pistols.
Otros temas que escuchamos esa noche: The Beautiful People de Marilyn Manson (Marieto), The Final Countdown de Europe (Peter),
Beat On The Brat de Ramones (Seta),
y Blietzkrieg Bop de Ramones (Iker).
La noche finalizó con un Killing In The Name de R.A.T.M., cantado por Rachel, que desató la histeria en la sala.