Lo primero que le viene a la mente a uno al recordar el Anti-Karaoke del pasado 4 de Mayo es esa recta final tan jodidamente adrenalínica que sirvió como broche de oro para otro show memorable.
Hablo, claro que sí, de ese descomunal Cowboys From Hell de Pantera a cargo de Fabri, Iván y un puñado de enloquecidos antikaraokianos,
seguido de un Killing In The Name matador interpretado por Rachel y Redd Kross Contingent,
y la versión más caótica y divertida que hemos escuchado de Self Esteem de The Offspring, con que nos obsequiaron El Idolo de Argentina, Vato y varios espontáneos,
para concluir con otro Kids In America tan cachondo como de costumbre. Gran, gran noche. Pero empecemos por el principio.
Rachel inició el show cantando Are You Gonna Be My Girl? de Jet y Fortunate Son de Creedence Clearwater Revival.
Como siempre, la velada empezó de un modo muy intimista, con poco público aunque muy entregado, y cuarenta minutos después las entradas ya casi se habían agotado.
Una actuación que destacó especialmente esa noche fue la de Chilo El Heavy, que hizo justicia a la canción más infernal del repertorio de A.K., Strength Beyond Strength de Pantera, con una versión realmente increíble.
Las Guarras Vengativas debutaron en A.K. con una buena y entusiasmada interpretación del hit de The Offspring, The Kids Arent Alright.
LeeAnn también debutó en A.K. esa noche, y lo hizo con una bellísima versión de Maggie May de Rod Stewart. Gran voz!
Lord Vader estrenó una de las canciones que más deseaba escuchar en Anti-Karaoke desde los inicios del show hace ya cuatro años: Its So Easy de Guns NRoses.
Como no podía ser de otra forma, Vader nos ofreció una interpretación cargada de actitud y mala hostia del tema más punk, macarra y callejero de los Guns. Muy grande.
En su primera actuación en el show, Crisis sorprendió con una muy buena versión de Livin On A Prayer de Bon Jovi.
La Sevillanita se superó una vez más con una interpretación soberbia de Purple Rain de Prince, sin duda lo mejor de la noche.
Por momentos, nos sentimos como si estuviésemos en una ceremonia gospel. Mucha clase y mucho talento.
Luichy debutó en A.K. con Lit Up, el himno por excelencia de Buckcherry.
En una de las actuaciones más bellas de la noche, Rachel cantó Hurt de NIN en versión Johnny Cash, con el cuerpo cubierto de bombillas navideñas y todas las luces de la sala apagadas. Pura magia.
Hacía ya un año que no veíamos a David en el show, así que su retorno fue una de las grandes sorpresas de la noche.
Por supuesto, en su actuación de comeback interpretó su canción más emblemática: You Shook Me All Night Long de AC/DC. Un placer verle de nuevo en Anti-Karaoke.
Muy pronto en el show, Rocko ya colocó el listón muy alto.
Lo hizo con una interpretación de Fire que situaría entre las actuaciones más inspiradas de esa velada, junto a ese excepcional Purple Rain de La Sevillanita y el Hurt de Rachel.
¿Y qué podríamos decir de ese incendiario The Pretender con que nos obsequió Barbarah?
Realmente increíble. Ese fue otro de esos momentos que captan totalmente el espíritu de A.K. Como es característico en Barbarah, lo dio todo en escena.
New York, New York, interpretado como siempre por Rachel, mientras repartía Jack Daniels en las primeras filas, fue recibido con la euforia habitual.
Durante unos minutos, A.K. se transformó en el perfecto show de Fin de Año, a pesar de que estemos en época primaveral.
Un tipo americano que atendía al nombre de Scotty debutó con un Sweet Child OMine que tuvo un inició un poco accidentado, pero mejoró conforme fue avanzando.
Siempre me ha hecho gracia ver este tipo de actuaciones en el show: alguien intentándolo en escena, mientras el público de las primeras filas ejerce de coach y le indican cómo debe cantar el tema en cuestión.
Otro clásico hard rockero 80s que sonó esa noche fue Pour Some Sugar On Me de Def Leppard, que cantó Daniel Ederra con una entrega total.
Prades estrenó canción: Teenage Kicks de The Undertones, y obtuvo una respuesta muy entusiasta por parte del público.
Definitivamente, añadir este tema al repertorio de A.K. ha sido un acierto.
Dirty Princess, gran veterana antikaraoniana, regresó al show para cantar Twist & Shout de The Beatles.
Siempre es un placer ver a esta mujer en el show.
Siguiendo con retornos, ¡debut en Apolo de Pez y Pezón!
Estos dos entrañables tipos, que en el pasado han protagonizado infinidad de grandes momentos en el show, reinaron con un Highway To Hell extraordinario.
Blimunda también se decantó por un tema muy emblemático de AC/DC: Whole Lotta Rosie.
Gerard cantó el himno por excelencia de los Hells Angels, Born To Be Wild de Steppenwolf.
En un registro totalmente distinto, Kenta se atrevió con uno de los grandes clásicos de Elvis, Youve Lost That Lovin Feeling.
El Artista Anteriormente Conocido Como Enrique interpretó Dont Stop Me Now de Queen con su carisma habitual.
Andy cantó una de las canciones más festivas de A.K., Video Killed The Radio Star de The Buggles, y se metió al público en el bolsillo desde el principio.
Il Pippardo, un pintoresco italiano, hizo una versión muy freaky y cachonda de Space Oddity de David Bowie.
Iván, un hombre con poder escénico letal, nos recordó la grandeza de los Maiden clásicos con The Number Of The Beast.
Rachel cantó uno de los temas recientemente añadidos al repertorio del show: nada menos que Search & Destroy de Iggy & The Stooges.
Duro de Oído se dejó la garganta con uno de los grandes standards de A.K., Smells Like Teen Spirit de Nirvana.
Armado con sus propia letras, Albert The Undertaker rindió tributo a Gigatron con The Final Countdown en versión heavy macarra cañí.
Mazafaka cantó uno de los himnos definitivos del Hard Rock, Rock and Roll All Nite de Kiss.
Redd Kross Contingent recuperaron una de las canciones emblemáticas de los Judas Priest más callejeros: Hell Bent For Leather.
Y como decía al principio de la crónica, la recta final del show fue espectacular.
Fabri ejerció una vez más de perturbador maestro de ceremonias durante unos minutos, con un Cowboys From Hell de Pantera que sonó atronador.
Rachel y Redd Kross Contingent cantaron a medias Killing In The Name en el gran clímax de la velada.
El Idolo de Argentina, Vato y varios espontáneos hicieron templar Apolo con un Self Esteem deliciosamente caótico.
Y con Kids In America llegó a su fin otra noche especialmente loca.
Nos vemos el próximo lunes en A.K.!
Más fotos del 4 de Mayo! (Marco Quiroga Marazzato)