El Anti-Futuro

Hola a tod@s! Soy Rachel. Ante todo, quiero deciros que os echo de menos. Durante años, veía vuestras caras cada semana — o cada mes — o cuando nos podíamos ver — y de repente, nada.

Muchos de vosotros me habéis preguntado por el Anti. Específicamente, su estado. Adónde irá? O no irá a ningún sitio? Ese último show en Sidecar el 22 de enero ha sido el final?

No respondía porque no tenía respuesta. Y necesitaba un descanso. Presentaba — y preparaba — el Anti-Karaoke cada semana desde diciembre de 2005. Eso es mucho tiempo. Me sentía quemada. No fue el culpa del Anti, y por supuesto nunca me harté de veros — al contrario. Veros — y ver a la gente que trabajaba en el club — me alegraba la semana. El show me alegraba. Cómo podría cansarme de tan buen rollo y de gente tan estupenda?

Pero me cansaba la rutina. Y me cansé conmigo misma. Me cansaba la frustración de no conseguir mejores condiciones para un show tan popular, tan bueno, y tan prestigioso. Coño, todo el mundo conoce el Anti. (De hecho, una vez fui a visitar una psiquiatra y nunca volví, porque ella no paraba de sonreír durante toda la sesión en que le estaba contando mis penas. Al final de la visita, confesó: “Te he visto dos veces en el Apolo.”) Si la gente no viene, no es porque no lo conocen; es porque no puede. Y demasiado a menudo, la razón era porque tenían que madrugar. Tenían que currar. Y me harté de levantar noches entre semana cuando cada vez que se celebraba el Anti en noches de finde o en vísperas, se llenaba y había un ambientazo. 

Entonces, después de 10 años, lo paré. Sé que mucha gente estaba decepcionada, pero tuve que pararlo porque tuve que parar. Tenía otros proyectos a que quería dedicarme. Uno fue “Coñólogos” en BARTS con Naria Caamaño (y muchas gracias a todos vosotros que habéis venido a verlo; vuestro apoyo a mis proyectos lejanos al Anti siempre me agradece). Empecé a hacer un programa de radio en inglés. Y hay otros proyectos en que llevo más de un año trabajando silenciosamente, pero no los he mencionado porque aún están en proceso de desarrollo, y prefiero hablar de las cosas cuando estén listas.

Todos esos proyectos tienen una base en la filosofía Antikaraokeana: auto-expresión, transparencia, compañerismo, riesgo, y alegría. Pero para lanzarme a esos proyectos, tenía que librar mi mente de los miles de detalles del Anti.

Pues eso es el lado personal de mi decisión. Ahora voy a vuestras preguntas: hay adónde ir? La respuesta honesta: aún no. Pero no es por falta de ofertas. Sí que se han presentado salas. Pero no me ofrecían condiciones adecuadas para el Anti. No es una crítica de esas salas en si, que seguramente son buenas, pero para que el Anti siga en una nueva fase, las condiciones tendrán que ser mejores que las últimas, no iguales o peores. Y en la sala Sidecar, el Anti iba bien. No tan bien como debería, pero iba bien. Sidecar es una buena sala con una localización inmejorable, y, aparte de su intransigencia con la fecha, nos trataba bien. Pero el Anti merecía más que podía, o quería, dar.

Y estoy buscando su nueva casa, pero con calma. Sin prisas, sin desesperación. Quizás aparezca; quizás no. No prometo nada.

Mientras tanto, voy haciendo mi vida, igual como vosotros. Seguimos creciendo en nuevas direcciones, día tras día. Por lo menos, eso es lo que espero.

Otra cosa que espero es que el Anti os haya dado, además de bonitos recuerdos y divertidas noches canallas, herramientas que podéis aprovechar en vuestras vidas personales y profesionales: auto-confianza, habilidades escénicas, conexiones, amistades, (amor, incluso?) y otras cosas positivas.

Espero que haya contestado vuestras preguntas más importantes. Si tenéis más preguntas o comentarios, no dudéis de dejarlos aquí e intentaré contestarlos. Seguiremos en contacto.

Un gran abrazo sudado, apestante y laminado de confeti y ganchitos aplastados a todos vosotros, Barna-Madrith-Valencia-guiri-donde-sea-f*ckers!

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